RACING

Tras un primer tiempo con poco brillo por parte de ambos equipos, los dirigidos por Diego Cocca pudieron sobreponerse a la desventaja en el complemento e igualaron las acciones gracias a un tanto de Bou. Finalmente fue 1 a 1 en el Estadio Único Ciudad de la Plata.
El análisis posterior al resultado conseguido por Racing debe hacerse teniendo en cuenta distintas variantes. Por que si bien es cierto que el equipo sigue sin poder imponerse fuera de Avellaneda en lo que va del campeonato, igual de real resulta afirmar que en esta ocasión logró reponerse a la adversidad deportiva de comenzar debajo en el marcador y además, el empate final ante Estudiantes significó el séptimo partido sin derrotas para la Academia en el presente Torneo de Primera División 2015. La observación global del desarrollo futbolístico, que entregó una mejor versión del equipo en el complemento, sumada a los argumentos iniciales entrega una presentación con aspectos para mejorar, pero también con razones que afirman que esta búsqueda por parte del equipo no se detiene.
Lo mejor de ambas formaciones lejos estuvo de observarse en el primer tiempo. A las carencias de vuelo futbolístico se le sumó la poca actividad cerca de los dos arcos. Mucha fricción en el mediocampo y un desarrollo demasiado dividido ocasionaron que, más allá de la manifestación de las voluntades mutuas por llegar al la meta rival, solo en contadas ocasiones los arqueros tuvieran que exigirse para evitar el peligro. Demasiadas insinuaciones e intentos se contrapusieron con las reales chances de abrir el marcador con las que contaron tanto el local como la Academia en La Plata.
Racing se paró en el campo de juego con un esquema táctico 4-4-2; con el objetivo mantener la solidez en la última línea y también de contar con dinámica y recuperación en el mediocampo para generar situaciones ofensivas desde ese sector y para abastecer a las dos referencias ofensivas: Gustavo Bou y Diego Milito. Pero durante toda la etapa inicial el equipo no logró imponer el peso propio que intentó generar a nivel colectivo, más allá de que por momentos Acuña se haya mostrado como alternativa para romper líneas y para generar peligro desde lo individual.
Estudiantes utilizó un esquema sostenido en el 3-5-2, en el cual Rosales pasó de manera constante a formar parte de la línea media. Pero también por momentos soltó a Sánchez Miño desde el medio para transformarlo en enganche. Con superioridad en la zona durante gran parte de la etapa y mayor control de la pelota, el anfitrión igualmente chocó frente a la férrea oposición albiceleste, que tuvo a Alvarado como su exponente más firme dentro de una línea que pocas veces fue sobrepasada.
Pero más allá de los argumentos esgrimidos desde un lado y del otro, las acciones de riesgo lejos estuvieron de abundar. Resultaron ser un bien preciado del que ni Estudiantes ni Racing pudieron disponer de manera plena. Vera y Gil intentaron para el local con remates desde afuera del área, pero sin puntería para doblegar a Saja. Mientras que por el lado albiceleste probaron Acuña, Sánchez y Cabral de cabeza, en una jugada que exigió a Navarro a sacar la pelota al tiro de esquina. Pero el gol tampoco llegó tras ninguna de esas aproximaciones.
Para el complemento el técnico Cocca buscó ampliar el rango ofensivo por las bandas con la inclusión de Camacho y de Fernández en la ofensiva por Milito. Además, la defensa se adelantó en bloque varios metros hacia adelante para acortar la distancia con el resto de las líneas y armar al equipo como un bloque más compacto y no tan largo dentro del terreno de juego.
Pero más allá de la propuesta visitante, fue el local quien golpeó en primer lugar. A los 12 minutos y luego de un contraataque veloz, un centro rasante de Rosales cruzó todo el área académica sin que los intentos de despeje fueran efectivos y le llegó a Sánchez Miño, quien llegó de frente a la pelota remató y logró marcar el primer gol con un violento tiro que ingresó con altura entre Saja y el primer palo.
A pesar de la desventaja en el marcador y del paso de los minutos, Racing no cambió su intención futbolística y siguió en pos de aumentar la tenencia de la pelota para explotar los circuitos ofensivos y la velocidad de los recién ingresados. Y vaya si obtuvo resultados dicha búsqueda. Estaban cerca de cumplirse 21 minutos de juego, cuando una rápida salida de Camacho por la izquierda derivó en la posición de Fernández. El atacante se llevó la pelota en velocidad entre dos marcas luego de un rebote, encaró hacia el arco y al entrar al área grande remató al segundo palo. Navarro logró atajar el tiro y dio un rebote hacia el medio, pero nadie se percató de la entrada en soledad de Bou, que de frente al arco pateó con fuerza y de manera recta para conseguir el tanto del empate.
Con el resultado de nuevo en un estado de paridad pero con un desarrollo futbolístico que había salido de lo estático mostrado en el primer tiempo, ambos equipos tuvieron sus chances de ir por más. Racing pudo ganarlo con alguna aproximación de Fernández pero también pudo perderlo sin la intervención de Saja, que a puro reflejo sacó por sobre el travesaño y a mano cambiada un violento tiro de Acosta cuando el partido estaba por ingresar en su tramo final. Pero al final el empate terminó por imponerse por sobre las voluntades ajenas y sobre las propias de los académicos.

Fuente
Los goles

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